Saltar la navegación

Arco Reflejo.

Los reflejos son respuestas automáticas, rápidas y predecibles frente a cambios en el ambiente y que ayudan a mantener las condiciones del medio interno de nuestro organismo dentro de rangos normales.
La ruta seguida por los impulsos nerviosos, desde su origen en una neurona hasta su llegada a otra parte del cuerpo, constituye un circuito neuronal específico. El circuito más simple se denomina arco reflejo y constituye la unidad básica de la actividad nerviosa integrada, debido a que en él se pueden encontrar todos los elementos básicos de la función del sistema nervioso.
Los componentes del arco reflejo son:
1. Receptor: corresponde a las dendritas de una neurona sensitiva o una estructura asociada, que detecta un estímulo específico desencadenando uno o más impulsos nerviosos.
2. Neurona sensitiva o aferente.
3. Neurona de asociación.
4. Centro integrador: región del sistema nervioso que analiza la información que trae la neurona sensitiva, para elaborar una respuesta.
5. Neurona motora o eferente.
6. Efector: estructura que responde al impulso nervioso (un músculo esquelético, liso, cardíaco o una glándula).

Otro ejemplo de Arco reflejo. La información es recibida por un receptor sensorial de nuestra piel, y de allí, el impulso se transmite por la rama sensitiva de un nervio raquídeo hasta la médula espinal. Las neuronas de la sustancia gris de la médula elaboran una respuesta, la cual llega a los músculos a través de la rama motora de un nervio y provoca las contracciones que permiten los movimientos adecuados (en este ejemplo, retirar la mano).